La aparición de diversas enfermedades comunes en las aves varía de manera significativa según los lugares de crianza, la higiene y hasta el sistema inmunitario que tiene cada una de ellas. Son patologías comunes de las especies psitácidas como los loros, las guacamayas, agapornis, cacatúas, entre otras, o del grupo de las paseriformes como los canarios, pinzones y gorriones.
Estos animales pueden llegar a ser portadores y transmitir infecciones zoonóticas que producen un impacto en la salud del ser humano.
Son aves domésticas que propagan en gran medida infecciones por bacteria y virus, por lo que es importante la veterinaria para un estricto control y una correcta vacunación que evite el brote. Te presentamos las más comunes y cuáles son los tratamientos a seguir.
Las 5 enfermedades más comunes de las aves
Para tratar una enfermedad común de una ave, debemos conocer tanto el agente que la causa y síntoma que se desarrollan, como la forma de transmisión para identificar un correcto tratamiento y un seguimiento que controle las normas de higiene y salud.
El coste de medicamentos y vacuna generan esfuerzos extras para erradicarlas, sin embargo es la mejor forma de tener un control sanitario y los cuidados necesarios para su mantenimiento.
Bronquitis infecciosa
Agente causal
Es una patología que se produce a través de un virus, es muy común en especies domésticas como el pollo y la gallina.
Síntomas
Presenta trastornos de respiración como jadeos y estertores, producto de la mucosidad que se acumula en la tráquea, también tos, ojos llorosos y secreción nasal propios de una infección. Se manifiesta en animales jóvenes y adultos, aunque no tiene síntomas nerviosos y la mortalidad es baja.
Transmisión
Es una enfermedad que se propaga rápidamente a través del aire y por otros medios, por lo que afecta de manera simultánea al lote completo de aves y con un ciclo de 10 a 15 días.
Tratamiento y control
Es difícil de controlar dado su medio de transmisión. Sin embargo, se puede prevenir con tratamientos inmunológicos con la vacuna de las cepas Massachusetts o Connecticut atenuadas.
Cólera aviar
Agente causal
Es de tipo contagiosa que ataca al pollo y al pavo, entre otros animales. Su causa de aparición es debido a la bacteria Pasteurella multocida.
Síntomas
Se presentan de tres maneras, en una etapa aguda en el que el cólera afecta muchas especies con una elevada mortalidad. Dejan de alimentarse, y pierden peso por diarrea, lo que genera la disminución en producción de huevos y en ocasiones parálisis por inflamación en patas y dedos.
En una fase subaguda puede ocurrir muerte súbita en animales que aparentan estar sanos. Otras veces se presenta de forma crónica con inflamaciones en cara y barbilla de las gallinas, con ojos rojos y calentura.
Transmisión
Puede transferirse por medio de los desechos de las especies enfermas, ya que produce contaminación en el alimento, en el agua y en el entorno en general infectando a otros animales. Otra forma de infección es a través del picoteo de los ya muertos por causa de la enfermedad.
Tratamiento y control
Se recomienda la sulfaquinoxalina, la enrofloxacina y fosfomicina como tratamiento de las afecciones del aparato respiratorio. Es necesario la higiene en las instalaciones y los equipos para eliminar bacterias y evitar brotes.
Influenza aviar
Agente causal
Producida por la familia de virus Orthomyxovridae, afecta a los animales de cría doméstica del grupo A.
Síntomas
La Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP) o gripe aviar genera depresión, inapetencia, sed, disminución en la producción de huevos, y diarrea. Se presenta inflamación en barbilla y cresta, con edema en los ojos. Ocasiona afecciones respiratorias por acumular mucosidad y por lesión en la tráquea.
Transmisión
El virus se extiende de una a otra ave, por el movimiento de aquellas que están infectadas, también por alimentos y agua que se hayan contaminado. Una forma de propagarse es por vía aérea, como en el caso de que la que estornudan y contagien a otras sanas.
Tratamiento y control
Se aplican como tratamiento vacunas en aceite inactivas, que reducen la mortalidad y previenen la enfermedad. Se administra hidrocloruro de amantadina en el agua de bebida para mitigar los síntomas.
Clamidofilosis
Agente causal
Es una enfermedad que se produce en una infección por la bacteria Chlamydophila psittaci, que se reproduce en forma de cuerpos reticulados dentro del citoplasma celular.
Síntomas
Las que se han infectado sufren exudación ocular, diarrea, tos, pueden manifestar desde signos respiratorios leves hasta una neumonía grave, por lo que llega a dañar los órganos. También, experimentan cefaleas, anorexia, escalofríos y dolor toráxico.
Transmisión
Se transmite a través del contacto directo, por secreciones nasales y en las heces. Ocurre entre las aves y las personas.
Tratamiento y control
Los animales se tratan con clorotetraciclinas por 45 días, sin embargo las palomas y los pavos necesitan un procedimiento de mayor tiempo para un mejor estado de salud.
Viruela aviar
Agente causal
Es causada por el virus Borreliota avium que se esparce de forma lenta. Es una infección conocida como buba o pepilla.
Síntomas
Se presentan signos de dos formas, la húmeda o diftérica con mayor mortalidad, que provoca úlceras, afecta la garganta, lengua y boca, y la manera cutánea o seca que genera costras y granos en barbillas, cara y cresta.
Transmisión
Se propaga por tocamientos o roces directo de uno a otros, también por el consumo de la misma agua y de alimento. Las aves se pueden recuperar, pero se vuelven portadoras de este virus, por lo que recomendamos no mezclarlos con las sanas.
Tratamiento y control
Es fundamental usar antibióticos para no generar infecciones secundarias. Vacunar todos los animales que no tengan los signos de la enfermedad, pero no cuando ya se ha desarrollado porque genera una reacción fuerte que ocasiona la muerte.
La importancia de las revisiones periódicas
La manera más efectiva de romper el ciclo de reinfección es hacer una limpieza profunda cada vez que se presente una patología, separar a las especies enfermas de las sanas y realizar revisiones periódicas en consultas veterinarias, que diagnostiquen las infecciones e identifiquen el tratamiento adecuado para su recuperación.
Para todos los que tengan como mascota una ave doméstica, recomendamos vayan periódicamente al veterinario para poder detectar a tiempo este tipo de enfermedades y que no vayan a más. Con esto, se conseguirá disminuir el riesgo de patología y el contagio de bacterias y virus, que solo un profesional puede erradicar.